Abrir todos mis portales en la red para poder compartir mi aventura, siempre me facilita la conexión con otros viajeros con los que puedo intercambiar consejos y planificar un encuentro si ambas rutas están próximos a cruzarse.

Meses antes de que nuestros caminos se encontraran, Juan Sisto y yo entramos en contacto para ver donde podríamos reunirnos. El subía desde Sudamérica y yo bajaba desde Canadá, así que en México o Centroamérica tendríamos que coincidir. Por despistes producto de las mil gestiones que tenemos que llevar acabo los viajeros, perdimos el contacto durante unas semanas. Pero las coincidencias de la vida nos estaba reservando un As bajo la manga.

Me perdí llegando Mapastepec (México), a la casa ciclista de Noel. Se me hizo de noche y le llamé por teléfono para que me explicar como llegar, pero resulta que quien se puso al teléfono fue Juan Sisto. El llevaba dos días descansando allí y parecía que estaba escrito que debíamos coincidir en esa casa.

Sin habernos conocido nunca en persona, sentí que abrazaba a un amigo de toda la vida.

Conoce más sobre Juan en su web: www.juansisto.com