Cuando viajaba por Camboya me encontré con el primer cicloviajero con el que compartiría kilómetros, Johannes Hoertsch.

En Maun, Botsuana, me recibió Edurne y me hospedó en su cuarto de invitados. Edurne tiene una de las mejores agencias de Safaris por el Delta del Okavango, y uno de sus guías, Frank, es un gran aficionado al ciclismo y decidió acompañarme hasta la ciudad de Nata, a 300 kilómetros al Este.

El primer día alcanzamos la entrada del Makgadikgadi Pans National Park. Con el atardecer encima, montamos el campamento junto a un árbol, y preparamos la hoguera para mantener a los depredadores a raya durante toda la noche. Mientras estaba recogiendo leña con los últimos rayo de luz, tuve la hermosa oportunidad de contemplar un elefante pasar a 200 metros del campamento. Pasó andando como si nada, como si no existiéramos. Fue la primera vez en mi vida que veía un elefante salvaje desde tan cerca. Yo estaba emocionado pero Frank estaba como si nada, a fin de cuentas él creció rodeado de esta fauna salvaje.

Antes de dormir Frank me dio un valioso consejo: Nada de comida dentro de la tienda. Si tienes cualquier alimento con olor a carne, las hienas y leones vendrán a por ti, si tienes fruta puedes atraer a los elefantes. El fuego nos protegerá durante toda la noche, pero las hienas no lo temen, es probable que vengan a oler e inspeccionar este nuevo arbusto de su territorio, es decir, la tienda de campaña. Debes estar tranquilo y no agitarte, ellas vendrán, olerán, inspeccionaran y finalmente, se alejaran.

Durante tres días Frank hizo en todo momento de guía e intérprete, simplemente me dejé llevar siguiéndole a todas partes. Me enseñó valiosas lecciones para acampar y viajar dentro de los Parques Nacionales en África, y en todo momento me sentí privilegiado al tener a mi propio guía de safaris.

Conoce más sobre Frank y Edurne en su web: www.africapridebotswana.com