En Perú fui a visitar el Santuario Histórico de Machu Picchu haciendo la caminata como un mochilero más, fue cuando conocí a Andrea, una aventurera colombiana que estaba recorriendo Sudamérica en autobús dando vida a su proyecto: “El Sur es el Norte”. Una auténtica luchadora que rompe las barreras del machismo viajando con su cámara de fotos y su mochila.

Más tarde nos reencontraríamos en La Paz, donde juntos conocimos las famosas Peleas de Cholitas. Cuando acompañé a Andrea a la estación de autobús, pensábamos que sería prácticamente imposible volver a coincidir.

Un par de semanas después, atravesé el Salar de Uyuni y llegué en mitad de la noche al pueblo de San Juan, buscando un lugar donde dormir y refugiarme del invierno boliviano. Había cerca de 15 hostales y entré en el primero que vi a preguntar el precio, Mientras negociaba con la dueña alguien me abrazo con fuerza por la espalda. Había llegado justo al hostal en el que estaba Andrea.

A la mañana siguiente bromeábamos con la posibilidad de coincidir nuevamente en Santiago de Chile, pero parecía imposible. Lo teníamos a 2000 kilómetros y pedaleando eran 20 días como mínimo, pero nunca digas nunca. Al final llegué a tiempo antes de que ella se fuera. Pasé todo el fin de semana regalando postales de mi viaje en la Plaza de Armas, para recaudar dinero y poder arreglar a Bucéfalo. Andrea estuvo conmigo todo el tiempo haciéndome compañía, dándome conversación y sacando fotos. Fue la última vez en el viaje que coincidimos.

Andrea continuó su proyecto y lo completo con éxito. Actualmente está trabajando en Madrid, mi ciudad natal, y si no recuerdo mal me prometió que estaría en la Puerta del Sol el día de mi llegada 😉

Conoce más sobre Andrea en su web: www.elsureselnorte.com